Abro los ojos y me quedo un instante mirando el tapiz blanco del cielo raso de mi camarote, la luz de la bahía y del puerto ingresan por las lumbreras de las bordas del barco. Instintivamente hurgo con mi mano derecha, entre el colchón, la almohada y el borde de la cama, buscando mi reloj de bolsillo, lo encuentro, y lo aproximo a la luz de fuera. Casi las tres de la madrugada, suena a lo lejos la música de una fiesta matrimonial que comenzó temprano en la terraza del yacht club de La Punta. El viento siroco de siempre, nos trae sonidos ajenos a los del mar, bullicio y música fiestera.

El barco danza lento sobre el agua, amarrado a su boya, y el viento es el causante de que el panorama externo cambie en forma constante. Por momentos el cintillo larguísimo de luces amarillas del malecón de La Punta, por otros, las siluetas blancas de los yates fondeados, o las luminarias de un barco que enfila su entrada al los muelles de la dársena y por último, la ventana se inunda de la obscuridad de mar abierto, el horizonte en tinieblas.

El bamboleo suave del barco, parece una cuna mecida por una madre amorosa, los párpados se atraen, el sueño regresa nuevamente.

Y durante el sueño, sueño…

 

Estoy navegando en un mar tranquilo, limpio, muy limpio. Azul, muy azul, parece pintado. El sol hace su parte, pintando de colores y tonalidades diversas la superficie del mar. Muy cerca de mi barco, el mar es verde esmeralda, a cincuenta metros azul intenso y mucho más lejos, gris oscuro. Una combinación de ilusiones ópticas y las inquebrantables leyes fisicas.

No hay manchas de aceite, no hay plásticos flotando, ni maderas, ni botellas, ni llantas, ni platos descartables, ni sillas de paja. No diviso tierra por ninguno de los lados del barco.

Parecería que el último día de la creación, hubiera sido ayer. Mar nuevo, hombres nuevos, actitudes nuevas. No siento el rumor del motor de mi barco, pero veo que avanzamos, a la velocidad suficiente para vencer al viento. Viento suave que lo siento por el lado derecho de mi cara, estribor en el barco. La pequeña asta de proa, que tiene treinta centímetros de una lana roja amarrada a la punta, certifica la dirección del viento.

Yo no tengo velas, mi barco no es un velero, avanzamos y no siento ruido de motor alguno. Este viento marino trae una fragancia de mar limpio y salado. Ni rastro de basura, de oleos, de pólvora.

¡que será!.

 

 

La calma me impresiona y el silencio reinante sobrecoge, ¿Estoy Soñando?           o

-Claro que estas soñando Yo. Por favor no interrumpas Mí.

 

Tengo un impulso irrefrenable de navegar mar adentro, en pos del horizonte. Es un decir, pero en esa dirección van los que se apartan, los que se alejan, no, no tendría porque alejarme, se está bien aquí.

Solo que me urge el deseo de certificar, si más allá, el mar está como lo está aquí. Limpio, azul, libre de elementos extraños, ¡acabado de crear!.

 

-Eso es hasta masoquista.

¡Cállate!, Mí, respeta este momento.

¿Será posible que al despertar, todo esto, sea una realidad?, alguien me dijo alguna vez, que durante el sueño no se hacen preguntas. ¡umm! No lo creo.

Abro los ojos y ya la luz natural del amanecer ingresa inundando todo el interior. Me incorporo lateralmente y miro por la lumbrera de estribor, reconozco al Bavaria, el Delfhis, el Petiso, el Aruba y otros barcos más. Parece que el sol brillará hoy, pugna entre las nubes por abrirse un lugar.

Recuerdo perfectamente mi sueño, lo que no sé, es cuanto duró. Vive en mi memoria que me desperté a las tres, habré soñado casi tres horas y más. ¿Quién sabe cuánto duran los sueños? Fue bueno lo que soñé.

¿Navegué en el pasado o en el futuro?, hacia donde fui. No fue un sueño presente, lamentablemente, nuestro mar no es así, nuestro aire no es así y por si fuera poco, nuestro sol no es así. Y por la forma en la que actuamos hoy en día, el futuro de nuestro ambiente en general no será así. Más aún, estamos en el límite permitido por los elementos, por el sincronismo del ecosistema, de tal forma que mi sueño, fue maravilloso, pero fue eso, solo un sueño y nada más.

Subo al puente del barco, para abrir en el panel los circuitos de presión de agua potable, desde allí como en el puente de comando de todos los barcos debe verse el panorama completo del mar, estribor, babor, proa y popa. Esta clareando la mañana, el sol se abrirá paso en cualquier momento.

 

Ya en el baño principal, acerco la cara al espejo, con esa mirada revisora y supervisora de nuestro aspecto, y saco la conclusión rápida, ante esta posibilidad que se nos da, de vivir un nuevo día con todos sus afanes y consecuencias que, ha pasado una noche más. Veo mi cara, tal cual es. No estoy disconforme para nada, una veloz mirada a mi dentadura, no está mal, mi pelo en gran parte me abandonó hace mucho tiempo y pues, en final de cuentas, tengo todos los defectos y también todas las virtudes de un hombre de 70 años.

Me miro bien, fijamente, sonrío, el espejo también sonríe. No está nada mal, comenzar el día con una sonrisa, y por demás sincera y abierta, el espejo no miente jamás. Ahora a vestirse.

Subo la escalera que da al salón, son las ocho y cinco. Mi esposa está en el mostrador de la cocina cortando la fruta, ante mi saludo deja el cubierto, se seca las manos en el secador y nos abrazamos estrechamente, muy estrechamente, casi somos uno, y sin desamarrar el lazo que nos une, un saludo, los buenos días, un que tal dormiste y listo. Este abrazo de cada mañana es una práctica vieja, es como una oración. Haga la prueba, el abrazo fuerte, estrecho y sincero, es uno de los actos más maravillosos de la vida.

Antes de sentamos a la mesa para el desayuno, salgo a la popa y allí está, el mar, cuando no, quieto, inmenso y azul, y abriendo los brazos un respiro largo y profundo. El mar, inmejorable altar para la oración de la mañana.

El mar por cierto, no tiene igual significación para todas las personas, para algunas es un frente de imponentes y encrespadas olas en mal tiempo, y una sábana de agua tranquila, extendida hasta el horizonte, cuando hay calma.

Otras lo reputan como un abominable e instale obstáculo, opuesto al deleite de viajar. Mientras que para los que tienen un privilegiado aparato digestivo, el mar en sí, constituye uno de los principales alicientes de las grandes travesías.

Por otra parte, los marinos y los comerciantes juzgan que el mar es el medio de mayor conveniencia para trasladarse de un lugar a otro de modo muy seguro, económico y si se quiere, relativamente cómodo.

Y hasta hay unos cuantos hombres, cada vez en número ascendente que, con acrisolado sentimiento marinero, que llegan a considerar las tierras de nuestro planeta como injustificables trabas que para lo único que sirven, son para embarazar la libertad de los mares.

Todas estas opiniones y puntos de vista se asientan en la base común de mirar el mar solo como una extensa superficie, más bien que como un volumen de inmensa masa y profundidad. Y esto es hasta cierto punto natural, ya que la inmensa mayoría de la gente tiene del mar una experiencia de índole que no les lleva a hacer indagaciones en los arcanos que esta inmensa masa cubre.

Con el mar en los ojos y en la memoria, acudo al llamado de mi esposa para desayunar.

 

Suena de pronto el llamado de mi celular, aló, sí, contesto. Vea, estoy viendo su página web, y quiero saber el precio de un barco que ofrecen allí. Si me dice el nombre del barco, podré atenderlo, ¿con quién hablo señor?, soy Hernán Balderrama Jabaloya de HBJ. Escucho su nombre, me dice el nombre del barco y yo le digo el precio. Lo escucha, lo repite y luego me dice preguntando, ¿pero es conversable? ¿no?. En principio señor, usted desea saber un precio más bajo, sobre algo que no ha visto directamente. Me interrumpe, es que solo deseo saber el último precio para saber si me decido. Vea señor, el precio de venta del bote es el que le he dicho, usted haga una oferta razonable y a la vez, me extiende un cheque de gerencia por el diez por ciento de la cifra ofertada, sin esa condición no hay oferta válida. en ese momento yó le traslado la oferta al propietario del barco, sí esta es aceptada, se procede a la inspección del barco, si usted encuentra todo conforme a lo anunciado sobre la embarcación, se procede a cerrar la operación de compra venta conforme a ley, cancelando en ese momento el noventa por ciento restante. Por el contrario, de encontrar usted, que las condiciones del barco no le son satisfactorias, se procede también de inmediato a retornarle su cheque del diez por ciento ofertado. Sabe, lo estaré llamando. Como no, señor, a sus órdenes.

Soy vendedor de yates, (toda embarcación que se usa para gala o recreo) desde hace ya muchos años, en Perú y en ultramar, represento exclusivamente a las más importantes firmas que venden barcos en el mundo. Soy feliz, los barcos están en el mar y yo también.

Sin dejar en ningún momento de prestar atención a la conversación con la persona que me llamó, he tenido la mirada perdida entre los perfiles diversos que flotan sobre las aguas, miraba un velero rojo, J24 que está un poco alejado, más cercano a la orilla. Como no recordar a su dueño, un muy buen amigo, de esos amigos que uno no frecuenta, pero que cada oportunidad en que nos encontramos, resultó siempre un momento muy grato. Cuando lo veía navegando en su velero, siempre solo, trataba de no acercarme con mi barco, para no ser un intruso en ese momento casi supremo de recibir el viento en soledad. Lo recuerdo con mucho cariño, diría que se siente su falta. Ya no vive con nosotros, simplemente se fue a vivir de otra manera.

Junto al mar he conocido a mucha gente, y creo que el balance es positivo para mí, he tenido ocasión de tratar a menudo con gente humilde y buena, con gente buena y sencilla, con gente sencilla y poderosa, con gente poderosa, con gente que tiene sus maneras y sus círculos y he aprendido cada día a valorar y distinguir claramente cuáles son los diversos propósitos que los acercan al mar.

He tratado siempre de venderme primero yo, y luego lo que represento. Si no me aceptan a mí, difícilmente compraran lo que vendo.

 

El mar ajeno a mis cavilaciones, sigue danzando sin parar, azul y salado, estoy seguro que él le otorga a cada uno lo que merece, nada más. Sin tener en cuenta de quién se trata.

Entre las substancias conocidas, el agua destilada es una de las más interesantes, pero el agua del mar, con las sales que lleva disueltas, es todavía más notable. Las propiedades de esta última son tales que de ellas resulta una gran estabilidad de las condiciones que el mar presenta. ¡POR FAVOR NO CONTAMINEMOS EL MAR!.

Se llega así a una regulada distribución de las corrientes y temperaturas de los océanos. Estas, a su vez, tienen gran importancia por su influencia en la atmósfera, y en los climas de la tierra, por lo tanto, en verdad, el carácter de los climas de las regiones marítimas se debe en gran parte y medida a algunas de las propiedades físicas del mar.

Y paradójicamente si bien por regla general es el agua la que determina la estabilidad, se tiene que por ciertas características suyas, principalmente su poder disolvente y la propiedad de dilatarse cuando se congela, ella es en gran parte responsable de la erosión destructiva que se produce continuamente en la tierra.

En primer lugar, la capacidad calorífica del agua, su calor específico, es mayor que para cualquiera de las demás substancias, sólidas o líquidas, dentro de las temperaturas ordinarias. Esto quiere decir que para calentar hasta cierto grado una masa dada de agua será necesaria mayor cantidad de calor, que para elevar al mismo grado una masa igual de otra substancia cualquiera.

Por esto en el mar no hay temperaturas extremas, y la oscilación de las temperaturas es siempre menor que la que tiene efecto en el aire que hay encima o en las tierras contiguas.

En segundo lugar, el agua pura aumenta de volumen al congelarse, de tal modo que el hielo es más ligero que el agua líquida a la misma temperatura, y flota.

Sin embargo, este fenómeno sufre modificación en el caso del agua de mar, ya que el agua salada no aumenta de volumen cuando se solidifica, de todas formas el hielo resultante es menos denso que el agua marina. Al congelarse, el agua de mar, el hielo casi no tiene sales y puede producirse agua potable por su fusión.

El agua dulce es más ligera que el agua salada, y el hielo es más ligero que el agua dulce. Si el agua disminuyera de volumen al congelarse, tal como sucede en el caso de muchos líquidos, el hielo se acumularía por ser más pesado que el agua, en el fondo de los mares en forma gradual, las sales quedarían disueltas en el agua y ésta, cuyo volumen se reduciría, iría convirtiéndose en una salmuera cada vez más concentrada. Todos los animales y las plantas tendrían que adaptarse a esta nueva fuerte concentración salina y muy probablemente sus formas serían muy diferentes a como los vemos hoy.

Recuerdo aquí como lo decía en pasajes de mi anterior libro, Rumbo al asombre, todo a sido creado bien, y ESTÁ BIEN HECHO.

Además la enorme diferencia de salinidad entre el agua de mar y el agua dulce de los ríos, hubiera creado una infranqueable barrera, que haría imposible, la emigración de los animales hacia aguas terrestres y, en consecuencia no se habrían poblado nunca los ríos y los lagos, ni las tierras en seco.

Más terriblemente la naturaleza no tiene la libertad para desarrollar su equilibrio, veremos de qué está compuesto el mar, en forma natural desde sus orígenes, y veremos también como ha influido en él, la espantosa degradación a la que el hombre lo ha sometido desde hace doscientos años hasta hoy.

¡EL HOMBRE ESTÁ MATANDO EL MAR, Y POR ENDE LA VIDA EN EL PLANETA!.

Sería maravilloso que el mar solo tuviera entre sus principales componentes recogidos cuando se han depositado por evaporación previa del agua que los disolvía: Cloruro sódico y magnésico, Sulfato magnésico, cálcico y potásico, Carbonato cálcico y Bromuro magnésico.

He tratado de simplificar a lo sumo, la composición del mar que es por cierto muchísimo mas compleja. En el mar se encuentran disueltos todos los metales conocidos, entre ellos el oro en inmensas cantidades, felizmente irrecuperables, de otra forma, nos hubiéramos quedado sin mar hace mucho tiempo. La codicia humana tendría las orillas repletas de dragas, cilindros, aceites y cuanta porquería existe. Sin odio y sin codicia, el mar y la tierra serían un paraíso.

Los elementos hacen un trabajo constante, tratando en un movimiento incansable, de mantener los equilibrios que requieren los ecosistemas.

El sol calienta la superficie del mar, esta se evapora, vuela y danza hacia la tierra, se estrella contra las cumbres y se precipita cual aguacero y como si buscara sus orígenes, emprende un largo y sinuoso camino por los ríos, bañando y lavando piedras, arena y rocas, llevando en su torrente todas las sales y minerales de la tierra, hasta encontrarse en tormentoso encuentro con el mar, el océano, padre de todas las aguas.

Pero el agua no regresa sola, el hombre, le agrega en el camino todas las inmundicias imaginables. Venenos mortales, lavados mineros, óleos, aceites, kerosenes, plásticos, trapos, llantas, envases, botellas, carrizos y maderas, desagües y desperdicios fecales, además de petróleo en forma incontenible.

Será que el hombre cuando vio el mar, su inmensidad, su magnitud sin par, pensó. Toda la basura que arrojemos ni siquiera se va a notar. No pensó que todo, todo tiene un límite.

Luego de tanto tiempo contaminando a un ritmo frenético, ese límite ha llegado. Y los elementos han comenzado a manifestarse.

Hemos alterado el sincronismo del ecosistema, el ser humano sigue actuando tan irresponsablemente, como si estuviera convencido que tiene muchas casas donde vivir. Solo tenemos una, es esta la única, la tierra, y se está muriendo. A tal extremo llega la alteración y destrucción del mar que, la madre que hoy le dice a su hijo menor, ¡termina hijo tu «comida, por lo menos come tu pescado!, escuchará a sus hijos decirle a sus nietos, ¡Hijo termina tu malagua!.

Si usted piensa que lo que escribo en este libro, especialmente sobre lo que comerán sus hijos a la vuelta de la esquina. (malagua—uno de los seres más primitivos que habitan los mares), sería bueno que lea con interés lo siguiente.

Nuestros océanos están en crisis, por los desagües mal tratados o sin tratamiento alguno que a cada instante se arrojan al mar. A parte, millones de toneladas de dióxido de carbón y óxido de nitrógeno, que son producidos por la quema de fósiles combustibles. Esto y no otra cosa es lo que está haciendo que los pescados, corales y mamíferos marinos se estén muriendo, mientras que las algas, bacterias y malaguas sigan creciendo y multiplicándose de una manera desproporcionada.

Pero de acuerdo a ecologistas del instituto de oceanografía de la Jolla en California, dice que estamos viviendo una explosión de micro organismos debido a un crecimiento masivo de nutrientes, especialmente nitratos. Dice también que los accidentes de barcos petroleros, desperdicios y despojos químicos y otros despropósitos industriales, nos hacen ver como el hombre está causando tanto daño a la vida marina.

Siempre se pensó que este daño sería temporal, pero con el pasar del tiempo y acumulando y aumentando accidentes, HEMOS hecho que los océanos sean más hospitalarios a organismos primitivos como una alga que contiene el Cianobacteria, que desciende de una bacteria que se desarrolló en nuestro planeta hace 2,700 millones de años. ¡Díos mío!.

En Australia, hay un tipo de hierba mala en el fondo del océano que en la primavera se esparce con una rapidez que puede cubrir el área de una cancha de fútbol en una hora. Cuando los pescadores recogen sus redes y tocan esta yerba mala, la piel se les parte, los labios se llenan de ampollas, y los ojos queman y se hinchan. El agua que les salpica de las redes al cuerpo, hace que esta inflamación se generalice.

 

Mi, -si te escucho. Me pregunto hasta donde llegaremos, no estamos tomando verdadera conciencia de la catástrofe que nos espera. ¿Tú crees que me estarán tomando como alarmista o tremendista? -No, no lo creo.

 

Sabemos que el planeta está enfermo por causa de nuestro modo de vida, y no enmendamos el rumbo. -Es verdad.

Te digo todo esto porque pienso en los próximos 20 años apenas. -Ya no estaremos aquí, es casi seguro Yo.

Así es, me preocupa el mundo que dejamos. Es que no veo nada rectificatorio en nuestra conducta. Nos veremos forzados a vivir de otra manera. Si no hay cambios radicales hoy, llegará pronto el tiempo en que los que van al trabajo en una camioneta cuatro por cuatro, “tendrán” que hacerlo en bicicleta. Obligadamente.

La contaminación no cesa, se siguen importando vehículos con motores muy grandes que queman demasiado combustible. Hace poco una cumbre para la protección del ambiente fue un fracaso. Se gastaron 700 millones de Dólares y no hubo un solo acuerdo, como lo oyes Mí, ni uno solo.

-Lo se, la respuesta de la naturaleza será dolorosa.

Me siento bien con este breve paréntesis, al hablar contigo Mí, siento que no estoy tan solo. ¿Y sabes que es lo peor? -No. Que el problema es mucho mayor de lo que digo.

-Siempre el dialogo interno es bueno.

 

Esta yerba mala se ha estado expandiendo durante la última década a unos kilómetros de la bahía de Móreton en Australia. Cuando un pescador usó sus dientes para cortar un hilo de sus redes, su boca y lengua se hincharon tanto que no pudo comer alimentos sólidos por dos semanas. La hierba fue analizada por la Universidad de Qeensland de botánica marina. Encontraron que contenía Cianobacteria.

En Suecia, el Cianobacteria transforma las orillas del Báltico en un marrón amarillento. Los peces muertos empiezan a flotar.

En Hawai, cuando sube mucho la marea, deja cerros de algas de color marrón verdusco. Son tan pestilentes, que los veraneantes contratan tractores para retirarlas.

En la costa de España, las malaguas son tantas, que han tenido que instalar redes para proteger a los bañistas.

Con el crecimiento del turismo y hoteles en Jamaica, aumentó el desagüe, fertilizantes y otros nutrientes que terminan en el mar. La sobre pesca ha reducido terriblemente la población de los peces, que son los que mantenían a las algas bajo control. Aguas más calientes ayudan al desarrollo y crecimiento de bacterias lo que está matando a los corales.

Vean la magnitud del daño ocasionado:

Han desaparecido el 80% de los corales en el Caribe. 66% de los estuarios en USA y se han destruido el 75% de la “laminaria”, una alga marina de color marrón de California, un hábitat ideal para los peces.

Los arrecifes de coral son como el filtro del océano.

Los 6 mil 500 millones de habitantes del planeta estamos empujando a los océanos HACIA EL PRINCIPIO DE LA EVOLUCIÓN. Hace tan solo 500 años los océanos estaban gobernados por malaguas y bacterias.

Un barco comercial pequeño en la costa de Giorgia, USA, saca con sus redes malaguas, que se venden a 17 centavos de Dólar el kilo. Dice el señor Simpson dueño del bote, que sale a pescar langostinos durante una semana seguida y gana $ 600 después de gastos. Cuando pesca malaguas gana en un día $ 1,200, pescadores sacan 450,000 toneladas de malaguas por año en todo el mundo, eso es más del doble de lo que se pescaba hace solo 10 años.

Estas malaguas son exportadas a Japón y China, donde sopas y ensaladas picantes son platos exclusivos. De los dos mil tipos de malaguas identificadas, solo 10 se pescan para consumo humano. Los pescadores más grandes están en China y otros países del Asia, también hay nuevos pescadores en Australia, USA, Inglaterra, Turquía y Canadá.

Han sido identificadas ZONAS MUERTAS en diversas partes del océano. Son áreas con muy poco oxígeno, donde crecen bacterias y otras criaturas que no lo necesitan. Frente a Louisiana y en el mar báltico están las más grandes. Hay aproximadamente 150 zonas muertas.

Este es el TESTAMENTO y la consecuencia de producir fertilizantes con nitrógeno en escalas gigantescas para la agricultura.

Este número de zonas muertas se DUPLICA CADA 10 AÑOS.

La sobre pesca empezó hace siglos, pero se aceleró dramáticamente después de la segunda guerra mundial con nuevas tecnologías. El resultado es que, la población de peces grandes se ha reducido en un 90% en los últimos 50 años. Esta desaparición de los peses ha hecho que las algas y bacterias floten tranquilamente por los océanos ya que no existen las bocas que antes se las comían.

Desagüe y fertilizantes destruyen los arrecifes de coral de diferentes maneras. Las ALGAS CRECEN Y LES TAPAN EL SOL A LOS CORALES, el sol es esencial para su supervivencia. Las bacterias fortalecidas crecerán rápidamente encima de los corales, consumiendo todo el oxígeno y sofocándolas.

 

Escucha esto Mí. Como lo escribí en mi libro “Rumbo al asombro”, solo que corregido y aumentado.

-Tu preocupación se quedó chica.

 

Así es, se quedó chica, bien dicho.

 

Se calcula hoy, que hay un promedio de 46,000 piezas de plástico, flotando en cada milla cuadrada, es decir 1.6 kilómetros. Más o menos el 70% eventualmente se hunde. Estiman que unas 100,000 focas, lobos de mar, ballenas, delfines y tortugas marinas, mueren todos los años, al tratar de comer plásticos o atrapados en redes.

 

La cantidad de plástico flotando en los océanos, es grandísima, los científicos piensan que esto va a continuar y empeorar cada día más, debido a la gran popularidad de los recipientes plásticos desechables.

 

El norteamericano promedio, utilizó unos 185 kilos de plástico en el año 2001.

 

La industria del plástico calcula que para el 2010, el uso de plástico por persona, solo en los Estados Unidos será de 270 kilos. A mediados del año 2007 los estadounidenses usaban 2 millones de botellas de plástico por hora.

 

El agua del mar se acidifica cada vez más, y esta acidificación no se va a detener a menos que las emisiones de las fabricas, plantas eléctricas y automóviles, se reduzcan sustancialmente. Así mismo el problema parece ser irreversible. Sabemos que todo esto no es bueno para los océanos, pero no sabemos ¡QUE TAN MALO SERÁ! Ni cuales serán las consecuencias en su verdadera magnitud. Dicen que en no más de 100 años los arrecifes de coral, solo sobrevivirán, a duras penas en el Ecuador.

 

La gran pregunta es si las criaturas, las que conocemos hoy, se podrán adaptar a un cambio tan brutal. Se pone demasiada esperanza en estas, si se adaptarán y mientras se adaptan el hombre seguirá destruyendo el medio en que vive. Pero muy probablemente no sea así, ya que estos organismos no han evolucionado para poder resistir. SIMPLEMENTE MORIRAN.

 

 

Un reporte científico publicado en el 2005, el doctor James Zachos, dice   que solo las grandes cantidades de dióxido de carbono podrían ser el causante de esta extrema calentura y acidificación en nuestros océanos. Zachos calcula que 4.5 trillones de toneladas de este dióxido de carbono, entraron a la atmósfera para haber causado tremendo daño.

 

¡NUESTROS HIJOS LE DIRÁN A SUS HIJOS: “COME TU MALAGUA”!

 

Ha pasado la mañana sin que me dé cuenta. Me provoca navegar un rato, el mar está bonito a pesar de todo lo hablado hasta ahora, mientras Christian y yo hacemos los preparativos para soltar los cabos de la boya de fondeo.

 

¿Adonde nos dirigiremos esta vez?, ah, Mí, adonde.

-Últimamente has escogido la ruta hacia el cabezo de la isla San Lorenzo, la caleta el Ermitaño, ¿acaso ya te olvidaste de los lobitos, las gaviotas y carretero, el cangrejito? No he podido olvidar esas visitas cotidianas y charlas interminables con los animales. Esos días y sus diálogos fueron maravillosos.

Imposible olvidar, ni olvidarlos. Si ahora tú, Mí, los has evocado, acaso no crees que ellos no lo harán también. Cuando tenga un poco de tiempo más, volveremos no tengo duda. Allí nació mi primer libro, “Rumbo al asombro”.

¿Sabes Mí?, ese librito me gusta mucho, el primer ejemplar que saqué de uno de los paquetes que me trajo Fátima Varela mi amiga editora, me lo dediqué a mi mismo, escribí: “del autor para el autor, con alegría”. Verdaderamente me dio mucha alegría.

-Yo, ¿Qué se debe tener para escribir un libro?   Nada, solo sentir que tienes algo que decir y decirlo, nada más, eso es todo.

 

Te preguntaba a que lugar iríamos ahora, podríamos escoger muchos sitios y entre ellos a la Isla de la Basura.

 

-¿Cómo?

Sí a la Isla de la Basura. Como lo oyes. Existe y es tan grande que, podríamos llamarla el Sexto Continente.

 

Es una isla o continente compuesta por pura BASURA, del tamaño de 2 Estados Unidos, más o menos 9 millones de kilómetros cuadrados. Está a la deriva entre Japón y California, rodeando Hawai, es considerado el mayor vertedero de basura del mundo conteniendo aproximadamente 100 millones de toneladas, puede usted verla en Internet con solo escribir: la isla de la basura.

 

Esta mancha voraz de bazofia se mueve casi por todo el océano Pacífico y a menudo partes de ella chocan con las costas de Hawai, dejando tapizadas sus playas de plásticos y demás basura que la componen. La ONU dice que esta mancha, causa la muerte de 1 millón de pájaros marinos y cerca de 100,000 mamíferos marinos, en cuyos vientres se encuentran jeringas, cepillos de dientes y demás basura humana.

El costo para recoger toda esta basura estaría en BILLONES DE DÓLARES, pero hasta ahora no hay ninguna iniciativa para empezar a limpiar tamaño basurero flotante. El hombre mientras tanto, continúa echando su basura al mar. Esta mancha nació en 1950 y ha crecido 10 veces cada década. Se le ha bautizado como EL PARCHE DE BASURA DEL PACÍFICO. Así estamos señores.

Definitivamente no nos espera un buen destino, ¿Usted que cree?.

Pero no solo los océanos son atacados por el hombre, también la tierra y su atmósfera se han convertido en su campo de destrucción incontenible.

 

Se trata de lo que llamamos EFECTO INVERNADERO. Pero ¿Qué es el efecto invernadero?

 

Este se produce debido a cierto tipo de contaminación del aire que hace elevar lentamente la temperatura terrestre.

 

Y su atmósfera contaminada no permite que el calor se fugue hacia el espacio, por lo que se va produciendo un calentamiento global.

Una de las consecuencias de este efecto invernadero, es que la diferencia de unos grados de mayor temperatura, produciría el derretimiento de los hielos polares y la superficie del mar se elevaría más de 50 metros.

 

Por último veamos en detalle lo que es este peligroso fenómeno, y porque viene el nombre de INVERNADERO.

La atmósfera por el hecho de ser muy transparente para la luz visible, pero mucho menos para la radiación infrarroja, produce para la superficie terrestre el mismo efecto que el TECHO CRISTAL produce en un invernadero, la luz solar, que llega sin grandes obstáculos hasta el suelo, lo calienta, dando lugar a que emita rayos infrarrojos o ondas caloríficas, las cuales, a diferencia de los rayos de luz, son absorbidos en gran parte por el vidrio de la atmósfera.

Al final la cantidad de energía emitida al espacio, tiene que ser la misma que la absorbida, pero la superficie de la tierra tiene que alcanzar la temperatura en que ambos flujos se equilibran, la cual es más alta en presencia de una atmósfera (la del planeta) o de techos de cristal en un invernadero. Aunque en realidad el cristal de un invernadero, protege de la pérdida de calor más porque interrumpe la circulación del aire, que porque sea opaco a los rayos infrarrojos.

 

Es importante señalar que el efecto invernadero afecta a todos los cuerpos planetarios de todo el sistema solar dotados de atmósfera, porque aunque no todos los gases absorben radiación infrarroja, en ninguna de estas atmósferas faltan los que si lo hacen.

En la tierra el efecto invernadero es responsable de un exceso de 33 °C de la temperatura superficial que es de 15 °C de valor medio, sobre la temperatura de emisión que es de -18 °C. pero en Marte la diferencia es de tan sólo 3 °C y en Venus la diferencia alcanza 466 °C.

El efecto invernadero es un fenómeno natural, pero la alusión frecuente a él en relación con el calentamiento global hace creer a algunos que es en sí indeseable, y una consecuencia reciente de la contaminación atmosférica. Hay que aclarar que el calentamiento no es atribuido a la simple existencia, sino al aumento del efecto invernadero por encima de sus valores anteriores. Además la causación del clima y de su variación temporal depende de otros factores, aunque la comunidad científica general está considerando ahora que el calentamiento actual, cuya existencia misma algunos niegan, se debe en su mayor parte a esa causa.

 

 

En este punto de mi libro, me toca pensar. Pensar seriamente cual es el futuro que nos espera. ¿No será que ese futuro del que hablamos aún lejano

ya empezó?. ¿Será acaso que estamos recibiendo advertencias? Así como los síntomas que anteceden al síndrome.

 

Mí, contigo hablo. Quiero una contestación.

-Te he escuchado, no me he perdido nada de lo dicho, tu sabes que yo también como tú, puedo ver y sentir, ahora mismo que la Miss Texas está en movimiento, sé que te invade el temor de encontrar basura peligrosa flotando en el mar, como piezas de plástico, maderas, llantas.

Veo que hay viento Norte, que trae basura hacia las aguas costeras, de allí el temor y precaución de mantener fija la mirada en la superficie del mar por donde el barco pasará. Christian al timón no quita la mirada de la proa.

Lo que debió ser un placer, se ha convertido en cautela, cuidado, preocupación. ¿Qué hemos hecho con el mar Señor?

Ya me contestaste.

-Temor fundado Yo. Si no cambiamos desde ya, el destino que nos espera será de lo peor, mucho peor de lo que somos capaces de imaginar.

 

El hombre ha ido poniendo desde hace mucho tiempo y cada vez con mayor aceleración, hasta diría que casi con frenesí, todos los ingredientes para que el planeta entero, llámese mar o tierra comience a experimentar y a “darse cuenta” que, se está alterando su sincronismo, ese sincronismo exigido por cada uno de los muchos elementos y seres vivos que conforman y habitan el globo terráqueo.

El viento, el sol, el fondo abisal de los mares, las altas cumbres, las estaciones, y demás. No menciono entre los elementos al frío, ya que este no existe, lo que existe es la falta de calor. Como no existe la oscuridad ya que ella es producto de la falta de luz.

Siendo lo mismo, pero en otro plano, el amor existe, claro que existe quién lo puede negar. Lo que no existe es el desamor ya que este no es más que la falta de amor. Lo mismo que no existe el mal, no, no existe. Existe la ausencia de bien. Por cierto tampoco existe la mentira, lo que existe es la falta de verdad. El ateo, el que no cree en nada, no existe. Es que no tiene a Díos simplemente.

 

¿Es que el hombre piensa que tiene otro lugar donde vivir? ¿Que tiene otra casa donde mudarse cuando esta tierra se convierta en inhabitable?. Pues lo el hombre debe saber bien es que, el planeta seguirá, después de los humanos. El planeta no nos necesita para nada. Eso debemos saber.

-Oye Yo, cuéntame, ¿como es que llegaste a ser vendedor de barcos?, hace tiempo que quería preguntártelo y con tanta cosa, se me fue pasando. Ah.

 

Ya van a ser dos décadas de esto y un día le dije a mi esposa: voy a dedicarme a vender botes a tiempo completo, como se dice. En realidad te confieso, ella me miró algo así como incrédula y como diciendo, peores locuras haz hecho. Fue un 18 de Setiembre.

Dejé los afanes de vender espacios para publicidad radial, en una gran compañía radiodifusora. En esos quehaceres y menesteres estuve 38 años, nada menos.

 

-De la radio a los barcos, eso se llama voltear la página.

 

No Mí, más que eso, fue como cambiar de libro, no de página.

 

-Estoy seguro que fue por el mar.

 

Si, fue por el mar y los barcos están en el mar. Aquí estoy y soy feliz. Me ayudo mucho la paciencia de mi esposa desde el principio. No fue fácil, pero todo se hace más suave y ligero con la fe en Díos, siempre he contado con él en los asuntos cotidianos. Y nunca le echado la culpa de lo que pasa o pasó.

 

Aquí me tienes Mí en este mundo de los barcos de recreo. Tengo un folder para cada embarcación que se llegó a vender y en él archivo desde el primer contacto que tuvimos el posible comprador y yo, hasta que nos despedimos, ya como propietario de su bote.

He vendido barcos sin conocer personalmente el barco ni a la persona que llegó a comprarlo. Esto a través de los contactos con ultramar por medio de la Internet y mi página web.

 

Un día, quedó luego de una llamada telefónica, pactada una reunión en mi casa con un señor que deseaba comprar una embarcación.

 

Al acercarse las 5 de la tarde, hora fijada para la entrevista, me cuidé de tener a la mano, café, agua caliente y azúcar. Todo listo, sonó el dictáfono y a las 5 y algo ya estábamos conversando.

 

Vea me dijo, muy cordialmente, vengo donde usted porque me dijeron que era con usted con quien podía conversar de esto.

 

Encantado señor, diga usted.

Ya con buenos años encima como usted verá,

Bastante menos que yo interrumpí.

Deseo desde tiempo atrás comprarme una embarcación y pasar unos ratos allí con mi esposa y de ves en cuando invitar algunos amigos. Quiero que usted me diga que es lo que más me conviene.

¿Es su primera embarcación? Pregunté.   Si, si, me dijo, nunca he tenido un barco o bote como usted le llama.

Noté que se sentía confiado, cosa que me agradó. Hablábamos por primera vez. Es siempre gratificante sentir que alguien desconocido espera confiado lo que nosotros vamos a decir. Y eso crea un compromiso mayor, no puedo ni debo fallar.

 

Bien apreciado señor, lo primero que debo preguntarle es, ¿para que desea el barco?, ¿que uso quiere darle?

 

En ese momento me dijo, ¿podría usted, si tenemos tiempo, hablar en general sobre barcos, yo creo que me identificaré con lo que usted vaya citando, le parece?.

 

Como no, me parece muy bien.

 

A partir de ahora, no le haré ninguna pregunta, solo le hablaré. Usted y su esposa o usted con su esposa, quieren venir al mar, entiendo que eso es primero que todo. De cómo y en que van a estar en el mar, es de lo que le voy a hablar.

Puede ser un bote a motor o un bote de vela, ni muy grande ni muy chico. Digamos que vamos a situarnos entre los 38 y 46 pies de eslora, el largo que el bote tendrá. En estas dimensiones Casi todos tienen dos camarotes independientes y privados, hay un salón cubierto para estar, y sentarse a la mesa a comer, también la mayoría tiene su estación eléctrica pequeña o grupo electrógeno. Una cocina bien equipada, la cocina propiamente dicha, a gas es lo más conveniente y por cierto dos baños completos de le dan a usted la privacidad que tiene en casa. Si por lo menos uno de ellos tiene la ducha compartimentada, mucho mejor. Yo siempre me hago un pequeño asiento de fibra de vidrio soportado en la pared, así uno está a salvo del balanceó del barco. Con una terma instantánea soluciona usted el problema si no es adicto al agua fría.

No puede faltar y lo tienen, un buen lugar para tomar sol y aún bañarse en el mar.

 

Si usted desea un barco para navegar por ejemplo hacia, Ancón, Santa María, Paracas, o a las islas cercanas al litoral del Callao, un yate a motor o vela de esas dimensiones le llena sus expectativas. Aún si su deseo es pernoctar a bordo, que es uno de los placeres del mar. El anochecer y el amanecer dentro del mar, tiene un encanto especial.

Aprenderán su esposa y usted a reconocer sonidos que nunca escucharon y a apreciar el ritmo y el compás que tienen los elementos cuando no son perturbados por los ruidos de la calle o la ciudad.

 

El precio o costo de una embarcación no hará que el mar le de a usted algo diferente. El mar es ajeno a eso.

Si en cambio usted es amante de alejarse del lugar de donde está y desea navegar más de 300 o 400 millas o más. Ya es bueno pensar en un velero o un catamarán. La autonomía que le da el viento no se la pueden dar los tanques de combustible.

 

Ahora si desea eventualmente viajar hacia por ejemplo, San Diego, en California, la embarcación ya debe estar dotada de características especiales.

 

Lo que deseo explicar con esto, es que, sí se desea hacer navegación costera y de estima sin apartarse más allá de 8 a 10 millas de la costa, basta con lo expresado al principio. En cambio si se desea hacer travesías largas o circunnavegar ya debemos tomar en cuenta otros factores.

 

Le cito lo siguiente. Los veleros de un solo casco son los más versátiles y resistentes, proporcionalmente pueden llevar más peso que cualquier otra embarcación a vela. Son muy marineros, con la salvaguarda de haber sido bien construidos

en base a un diseño de prestigio y con muchos barcos en el mar.

 

Los veleros o catamaranes que tienen el mando central y no en las bordas, son los más preferidos por los navegantes de altura. La causa es muy simple una rueda de cabillas y su timonel, situada en las amuras de babor o estribor, recibe el viento, el mar y el sol, de frente sin protección alguna. Esto por varias horas y con mar adverso no es fácil de soportar. El mando al centro de la tina o cockpit, lo libra a uno de eso.

 

En el caso de animarse usted por un catamarán le pido que tenga mucho cuidado en escoger el que tenga el brigedeck o mejor dicho, la distancia o altura entre la superficie del mar y la parte baja del salón, lo más alta posible. Si esta es muy baja como en algunas marcas de catamaranes, el golpe del mar sobre el piso entre los cascos es desesperante.

En un catamarán hay que tener muy presente el peso que se lleva. Son muy pocos los fabricantes que lo dan a conocer, diría que ninguno.

Nunca navegue un catamarán en mar grueso, con la línea de flotación sumergida, es muy peligroso.

 

También para usted es valedera la necesidad de un catamarán sólido y seguro, aunque creo que usted no buscará aguas de alta mar y menos en mal tiempo. Para usted vale más comodidad y seguridad que velocidad.

 

La gente que usa el catamarán para tenerlo en la marina o fondeado en la rada, se pasa casi el 90% del tiempo anclado. Del otro 10% que uno está navegando de un lugar a otro, el 30 o 40% del tiempo usa el motor o los motores.

Mucha gente cuando el viento baja a 7 nudos por hora enciende el motor. Es cierto que hay muchos compradores de catamaranes con muy poca experiencia, pero también hay los que conocen el oficio de navegar.

Busque un catamarán con la cocina en el salón, no en los cascos, esto lo hacen para la gente que usa el catamarán los fines de semana o son alquilados por semanas o meses. Estas personas no tienen interés en estar cocinando y al tener la cocina en los cascos o pontones les da más espacio en el salón, la mayoría se hicieron para fletarlos.

Busque uno con el patio de popa, amplio y cómodo. Es allí donde ustedes pasarán la mayor parte del tiempo que estén a bordo.

Que tenga la maniobra simple y no tan complicada como algunos.

 

Hay que pensar en el peso. Si piensa permanecer a bordo regular tiempo, lo más critico es el peso que se pone en el catamarán.

Incluyendo los galones de agua y de combustible, genmaker , aire acondicionado, watermaker, generador, paneles solares, instrumentos de navegación, lavadora, secadora, refrigeradora, congeladora, herramientas, ropa, utensilios de cocina, comida, bebidas, libros, equipos, tripulación, bote inflable, motor fuera de borda auxiliar, etc, etc, etc. TODO ESTO CONSTITUYE EL “PAYLOAD”, que como dijimos es muy difícil de obtener.

 

Señor, 46 ´ es el tamaño ideal, no solo por espacio sino por peso. Nota aparte, son los de casco de aluminio, ya estos son palabras mayores. Muy buenos.

 

No existe el bote perfecto, pero permítame decirle cual es mi orden de prioridades para cuando voy a ver y a analizar un barco.

 

Un buen diseño, de un diseñador experto con muchos barcos en el mar.

 

Una fiel y perfecta interpretación del diseño aplicada a la construcción de un casco en toda su obra viva (bajo agua) y obra muerta (obra visible) que tenga tres cualidades: fortaleza, seguridad, balance y perfecta navegabilidad.

 

Una perfecta combinación de materiales en la construcción de la estructura del casco. Esto se logra con el uso de la mejor GRP (Glass Reinforsed plastic) o fibra plástica de vidrio, hay calidades y calidades, pesadas y livianas. Y una excelente resina plástica, las hay de muy buena calidad. La resina marcará la vida y finura del casco.

 

Las marcas de barcos muy reconocidas y de prestigio, llevan en el espejo de popa y a estribor un HIN=NÚMERO DE IDENTIFICACIÓN DEL CASCO

Marcado en bajo relieve con esas tres letras.

 

La comodidad y compartimentos del casco, ya viene a ser propios de modelos, necesidades y demás.

 

Propulsión de la nave, hay muy buenas marcas de motores marinos surcando los mares.

 

La maniobra en los botes a vela es muy importante, hay tres o cuatro marcas muy buenas. Es también de vital importancia, la comodidad, seguridad y facilidad de la operación de la maniobra. Los buenos barcos las tienen.

 

Y finalmente, y no se piense que por ser mencionadas en último término son de menor importancia. Se trata del instrumental de navegación y de comunicaciones, hay infinidad de marcas y precios, y como en todo muy buenos y no tanto. Los hay económicos y durables.

 

El velamen es el remate final de un barco cuya propulsión depende de ellas.

Se lo expreso en forma categórica, su velero o catamarán debe tener siempre muy buenas velas.

 

Por otra parte y para terminar, si usted ve un barco, bien mantenido, que esta bien y luce bien y que tiene unos buenos años encima, cómprelo sin fijarse en la edad. Los barcos bien mantenidos, no tienen edad. Los barcos anteriores a 1978, son muy buenos, fueron hechos sin escatimar nada. Debo decirlo, Catana, hace barcos sin igual en los mares.

 

Tengo barcos que yo represento que cubren todos los requerimientos que le he mencionado, pero al margen de eso, señor, lo que le deseo fervientemente es que encuentre la embarcación que anhela y que su estadía en el mar sea grata y tranquila.

Dentro de la medida de mis posibilidades, le ordenaré buen viento.

Muchas gracias me dijo, terminamos el café y nos despedimos faltando minutos para las 7 de noche.

 

No pasaron tres meses, me llamó como la primera vez, fuimos a ver un bote y lo compró al día subsiguiente.

Últimamente nos hemos cruzado en el mar, el y su esposa agitaron los brazos saludando, hice yo lo mismo. La mejor gratificación.

 

 

 

 

Sabes Mí, siento que debo parar de evocar circunstancias, porque tengo el miedo grande de que nadie me lea. Hay personas que se asustan al ver cuando debajo del lomo de un libro, hay muchas hojas.

Y para eso también tú y yo debemos de parar de conversar.

 

-Pues te digo que por mí, seguiría esta sesión evocadora, siempre es lindo desandar lo andado.

Siento Yo, que no solo hemos evocado. Hemos ido en el tiempo bastante más allá del hoy. Te digo que me encantaron las evocaciones más lejanas.

Como cual.

-Las Puertas abiertas, esos tiempos no volverán. El drama de La estrellita dorada, El no tiempo, Clepsidra. El Reino me encantó y los momentos en que voló la imaginación hacia delante, como si la pluma corriera caprichosamente.

He disfrutado esta charla como nunca.

Y el mar Yo, cuando no, siempre presente en tu mente.

 

Y ahora en mi trabajo también, me siento realizado, amo lo que hago, los barcos que tienen años y los amigos que duran el mismo tiempo. Me siento bien, porque quiero lo que tengo y no, tengo lo que quiero.

-Presiento melancolía en tus palabras.

No tanto así. Me siento que estoy donde debo estar, con quién debo estar y en el momento justo.

-Has a prendido a darle a las cosas su valor exacto, su justa medida.

No me sobrevalores, eso que acabas de decir es patrimonio de pocos y yo no puedo contarme aún en esa lista.

 

-Bueno pues.

¿Sabes lo que me preguntó días atrás un lector de mi libro “Rumbo al asombro”?

-No dime.

Esas conversaciones o diálogos con los animales, con carretero, como tu los llamas en tu libro. ¿ Existieron, fueron reales?.

Pero claro que sí, nada fue más real, las charlas, las reuniones, el lugar donde ocurrieron, está allí, están allí. Más aun, podemos ir juntos y lo mismo que relaté en mi libro, se volverá dar.

Tienes que estar dispuesto a escuchar y hacer un profundo silencio.   Y luego el diálogo fluirá, tenlo por seguro. Somos tan poco proclives a hacer silencio y escuchar. Será un maravilloso diálogo de ida y vuelta.

Le agradecí la pregunta, encierra sensibilidad.

-También son extraordinarias circunstancias Yo.

 

No lo había pensado. Claro que lo fueron Mí.

 

 

 

 

 

PUNTO

 

 

 

 

POSDATA.

-Yo, ¿Qué haces?, ya cerraste el libro y acabas de hablar con Fátima Varela para la edición y la impresión, ¿vas a agregar algo más a estas alturas?

Si, Mí, no puedo dejar pasar esto que acabo de leer en el periódico.

de hoy 19 de mayo del 2010.

 

-Te he visto recortando un aviso, ¿a eso te refieres?

 

Este es un claro ejemplo de lo poco que le importa al hombre la salud de su propia casa.

 

El aviso publicitario dice:

“LLEGARON LAS CAMIONETAS MÁS ESPERADAS DEL AÑO” Directamente de USA, Modelos 2010, fabricados el 2010.

Aparecen las figuras de tres camionetas, Explorer, Expedición, F-150. Entre muchas cualidades, el aviso de la FORD resalta la potencia de los motores.

 

El más pequeño es de 4 mil centímetros cúbicos y 6 cilindros. Los dos siguientes son un monumento a la bestialidad del hombre.

5,400 CENTIMETROS, 8 CILINDROS Y 300 CABALLOS DE FUERZA.

 

-Sientes acaso que estás arando en la orilla del mar.

 

No, de manera ninguna. Hay que seguir.

-Será difícil Mí.

 

El planeta se sigue muriendo, pero hay que seguir.

-¿El primer paso?

 

Prohibir la fabricación de vehículos con motores mayores de 1,500 centímetros cúbicos y 4 cilindros. AHORA.

 

-Las madres les dirán a sus hijos, termina de comer por lo menos tu MALAGUA, y los padres irán al trabajo en bicicleta.

 

 

 

Ahora sí.

 

FIN